CARIÑO

Si existe un nombre peculiar y amoroso para un pueblo, ese es el de Cariño, pequeña villa marinera, que a través de los años ha logrado mantener intactas las tradiciones y los oficios marineros, como el de las redeiras, reflejo de su historia, y que descubriremos recorriendo sus calles empinadas y pequeñas plazas.

Cerca de la villa se encuentra uno de los puntos más mágicos y especiales de todo el litoral atlántico: Cabo Ortegal. Es en este punto donde las aguas del Mar Cantábrico se unen con las Océano Atlántico, que en un querer diferenciarse, pronuncian su presencia a través del color, verde para el Cantábrico y azul cobalto para el Atlántico. Península situada a 3 kilómetros de Cariño, consta de dos puntas: Aguillóns y Limo.

Os Aguillóns, son unas rocas, a las cuales no podemos llegar, pero sí admirar desde el Faro, son según los geólogos las cuartas más viejas del planeta, así que, merecerá la pena detenernos en este punto a admirar su belleza y entender un poco mejor, como se originó la tierra. El Faro, en funcionamiento desde 1983, se eleva sobre una altura de 100 metros, desafiando diariamente los fuertes vientos y la bravura de la mar, es el mejor lugar para observar la belleza de los Aguillóns, donde los aguerridos percebeiros recogen unos de los mejores percebes de Galicia. Fruto del mar que después es subastado en la pequeña lonja de Cariño.

La Punta do Limo, es el límite occidental de Cabo Ortegal, y en ella, los días de lluvia brotan de entre las rocas las cascadas del río Limo, que bajan por un desnivel de unos 300 metros en su búsqueda hacia el mar.

Toda la Península de Cabo Ortegal está incluida dentro de la figura de protección ZEPVN (zona especial protección de los valores naturales) de la Costa Ártabra y forma parte del proyecto del futuro geoparque del Cabo Ortegal debido al origen de las rocas que lo conforman, únicas en el mundo y que les ayuda a los expertos y a nosotros también a comprender el origen de todo. Este proyecto que busca el reconocimiento de la UNESCO está formado, además de por el ayuntamiento de Cariño, por los de Cedeira, Cerdido, Moeche, Ortigueira, San Sadurniño y Valdoviño, buscando una declaración que generaría un beneficio económico, turístico y social en el territorio.

Que ver en Cariño

Tras ver Cabo Ortegal, regresaremos entonces a la villa y comenzaremos nuestra visita por el casco histórico dejándonos asombrar por cada esquina, por cada calle o plaza que conforma este pequeño pueblo. Paseando por esas angostas callejuelas, descubriremos casitas de colores, estrechas, con balcones o galerías, típicas del estilo marinero de Galicia. Es un espacio angosto y apelotonado, que nos habla de una falta de extensión a la hora de construir en su origen y que ha dado lugar al Cariño que hoy conocemos. En la parte baja de la villa se sitúa la playa de la Concha, donde antiguamente varaban los barcos y que será imposible no acercarnos hasta ella, caminar sobre la arena y oír el rugido de las olas.

Desde el casco histórico nos dirigiremos a visitar la zona del puerto, donde viviremos de primera mano lo frenético de la vida de los marineros en la lonja, dedicada sobre todo a la venta de bivalvos y el producto estrella, el percebe. En una de las naves del puerto, trabajan diariamente las redeiras, mujeres que dedican su vida a la elaboración de las redes que después los barcos utilizarán para la captura del pescado. Verlas trabajar es una maravilla, así que no deje pasar la oportunidad de ver in situ un oficio centenario.

A lo largo de la Avenida de La Constitución, arteria principal del pueblo, veremos restos del antiguo vínculo que existía entre la industria de la salazón y la conserva con Cariño, y que hoy podemos materializar visitando la Conservera La Pureza, que todavía continúa con su actividad, iniciada en 1924 por Vicente Docanto.

Estando en Cariño no podemos dejar de realizar la “ruta de los Miradores“, un recorrido de unos 25 kilómetros de largo y que nos llevará hasta Santo André de Teixido, en el ayuntamiento de Cedeira. Itinerario que transcurre a lo largo de la sierra de A Capelada y que nos permitirá conocer la mayoría de sus miradores, entre ellos: A Miranda, O Limo, A Fornela ou Monte Faroleiro. De especial relevancia y espectacularidad es el de A Miranda, situado en la cumbre del monte A Miranda, nos ofrece unas vistas panorámicas de 360 grados de perspectiva a casi 400 metros de altura. Desde allí podremos ver la ría de Cariño – Ortigueira, la sierra de A Capelada o Estaca de Bares. Un espectáculo para los sentidos que no te puedes perder.